Él un dulce chico típico salido de película romántica, sin hacer alusión a su físico. Sensible, dedicado, tierno, fiel, aparentemente perfecto. Difícil de conseguir pero no imposible.
Aquí estas, desde hace unos 6 años. Siempre como mi querido amigo. Recuerdo que cuando te conocí no eres nadie para mi solo estabas en mi cole, en mi promoción de primaria y eso era todo. Bastaba alejarme para comenzar a observarte. Crecimos, cambiamos, maduramos y te convertiste en el estupendo hombre que hoy puedo decir orgullosamente que me gusta tanto. Tu mi infinito amor, Yo tu pañuelo de lagrimas. Si tu al menos sospecharas que no quiero abandonarte en los peores momentos solo con la ilusión de que algún día notes lo que soy capas de soportar por un gran sentimiento; de que me veas diferente, de impresionarte. Soy lo suficientemente cobarde como para ocultarlo otros 6 años. Solo me gusta observarte en silencio, admirarte con anhelo, saber que estas ahí aunque no para mi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Que te pareció?