Conforme pasa el tiempo las costumbres, mañas y situaciones en nuestra vida, cambian gradualmente.
La navidad es quizás la época mas hermosa del año. Para algunas personas no existe la magia de la navidad ni vive el espíritu navideño en su interior.
Si nos detenemos dos minutos a recordar anteriores navidades, notamos lo mucho que pueden cambiar las cosas dentro de nosotros mismos y los que nos rodean.
Anoche 24 de diciembre me detuve en el espejo a admirar un poco mi apariencia. Pequeños shorts rotos, blusa de rallas con solo una manga, tacones de patente de 16 cm; y pienso: ¿cuando cambie tanto?Volteo mi vista hacia aquel hermoso árbol morado con plateado y en su pie, casi vació. Quizás 3 o 4 obsequios; y pienso: ¿Cuando crecí tanto hasta ya no ver la torre de 15 obsequios todos los años?
Camino un poco y veo a mi padre, ahora solo me llega a los hombros; y pienso: ¿Cuando deje de ser tu pequeñita?.
Y así fue pasando recordando aquellas noches en las que fingía dormir por querer capturar a santa claus, cuando no aguantaba el sueño y a las 9:00 pm ya dormía con la esperanza de que el tiempo pasara rápido para ver que nueva muñeca me obsequiarían. Ahora pasamos tranquilamente hasta las 8:00 am sin dormir por estar en la disco disfrutando con nuestras "amistades" para el día siguiente despertar con una resaca mas horrible que la anterior; entonces pienso: Como cambian las cosas ¿no?
De pequeños siempre queremos mas, deseamos los mejores juguetes y mejores patines para que todos nos vean. De grandes la mayoría de las veces no nos interesa pasar buenos momentos familiares, a veces no importa estar sin padres o abuelos pero si nos detenemos a pensar en nuestro niño interior nos damos cuenta lo importante que fue esa pequeña muñeca de trapo que nos regalaron hace tantos años con la que tanto nos divertimos tanto y hoy en día extrañamos el amor por la navidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Que te pareció?