Derechos de autor: Yunior E. Leon.
viernes, 26 de octubre de 2012
Una noche.
Una noche fría, oscura pero hermosa, la luna brillaba mejor que nunca y su destello se reflejaba sobre tu piel, tu delicada piel de porcelana. Era fascinante verte observar el cielo estrellado y es deslumbrante ver tus ojos hechizados por el concierto de luces parpadeantes pero de pronto todo se altero cuando algo comenzó a brotar de ellos, algo que irrumpía en tus pensamientos y quebró mi deleite al verte, una lagrima, una maldita lagrima se atrevía a romper lo perfecto de la luz de la noche sobre tu rostro, yo me preguntaba la razón de su existencia mientras la veía bajar por tu mejilla y no podía comprender hasta que llego a tus hermosos labios, tus rojos y bellos labios, tan rojos como la sangre que me calentaba en ese momento, al verla desaparecer en tu boca comprendí que esa lágrima era la representación de tus gritos ahogados de desesperación que se ocultaban detrás de tu hermoso rostro, tu rostro de porcelana.
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