Un lunes del mes de junio, una invitación de mi ex novio...
La tarde se hizo larga esperando por fin llegar hasta su casa.
En mi mente jamas imagine que ese día dejaría de ser niña, para convertirme en mujer. En la sala de su casa; empezó con un beso intenso y el juego continuo. Intento quitar mi camisa, al principio me rehusé, luego con palabras y miradas me convenció y llegamos a ese punto donde la mente se despeja y se relaja para comenzar a deshacernos de la ropa. En el sofá de la sala, color beige, ya sin ropa comenzó a besarme todo el cuerpo, caricias, respiraciones encontradas.
Es verdad eso de que el dolor es mental! No me sentía preparada del todo. Gracias a eso sentí profundo dolor cuando llego la hora de que entrara en mi.
Despacio, suave, lento y con delicadeza. Justo en ese momento en el que llego a penetrar mi cuerpo, mi mente se convirtió en un lienzo en blanco donde el momento, solo ese momento pintaría una nueva historia para ese día tan distinto y único. La sangre es una etapa de la historia que suele ser tan normal como desagradable. Pero así fue, sangre tanto que pudimos manchar el sofá. Su cuerpo, el cuerpo, el físico que para mi logra ser perfecto. De estatura alta, moreno, sus labios tan carnosos que podía besarlos cada vez que quería sus ojos transmitían placer y nervios a la vez. Yo, por otra parte, no quise quitarme el brasier. Aun en mi mente existían esos tabúes sociales y absurdos. Me sentía insegura pero al fin resignada a que habría llegado mi primera vez.
En un tiempo estimado de 20 minutos, luego termino.
Nos levantamos de aquel gran sofá que había sido testigo de esa complicidad inmensa que nos unía Fue al baño, lo seguí y una vez tuve el momento a solas se me vinieron tantas cosas a la mente, tantas que pude romper en llanto pero solo me vestí y salí (Avergonzada). Él me dio un baso de agua. El cual tome con tanta calma que nos dio tiempo de cruzar miradas intensas, llenas de complicidad. Todo estaba en silencio.
Lentamente se vistió Yo me deleitaba viendo su figura. Esa casa oscura, sola y con aquel olor a sexo. Sexo de principiantes, sexo de primera vez. En el ambiente había tensión.
Procedió a sacar sus cigarros y me dio uno. Salimos al patio, fumamos. Yo lo veía él también lo hacia. Tenia tanto temor, mas que temor eran nervios como es lo normal. Nervios de pensar en el mañana.
"Estamos en una generación donde la adolescencia, mejor dicho, la juventud; A pesar de los valores inculcados se rigen mas por lo que la calle les enseña, algunos se dan el lujo de irrespetar a los demás".
Tome mi cartera, me despedí, y me marche. El día siguiente lo vi, me vio, me ignoro, lo ignore, no hizo nada para llegar a mi.
Te has puesto a pensar que de pronto las mujeres le damos mas importancia a ese momento que los hombres? Ese día supe que la razón es porque, la mujer abre esa puerta para entrar en ti, en cambio ellos solo entran y ya.
V.S!
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